Cesta de trapillo para el baño



Suele ser habitual tener más de lo que se necesita, pero esta máxima a veces es al contrario cuando hablamos del espacio en el cuarto de baño, ya que casi siempre necesitamos más de lo que tenemos. En el baño el problema del espacio se multiplica por dos porque tenemos muchos botecitos con base pequeñísima y estabilidad mínima y pongas donde lo pongas se cae fijo.

El problema se suele arreglar con una cajita mona o con una cesta de trapillo, y ahí metemos todo lo que siempre necesitamos a mano, ¡vamos, lo que usamos diariamente!

Yo he optado por la cesta de trapillo y he hecho una en azul y os la voy a enseñar.

La cesta que he hecho ha sido rectangular y es muy fácil de hacer, aunque me ha resultado un poco más difícil que otra circular que hice hace tiempo y que os pondré en otro post para que este no sea tan largo.

Creo que mi problema ha sido el propio trapillo, que era un poco elástico, irregular en el grosor y de no muy buena calidad. Lo compré para hacer pruebas y para otro trabajo que no requería un trapillo bueno y como me sobró mucho opté por hacer la cestilla y creo que con el tiempo tendré que hacer otra más bonita con materiales mejores, pero de momento esta me sirve.

Los materiales son super sencillos:
* Trapillo (si es posible mejor que el mío 😊)
* Aguja de ganchillo correspondiente al trapillo que usemos
* Marcador

Lo primero que tenemos que hacer es la base, que será un rectángulo. Yo he puesto 15 puntos de cadeneta y he hecho unas 10 vueltas (o niveles) a punto bajo. Y me quedó así:

¿Veis que todos los puntos no tienen el mismo grosor? La primera línea es más estrecha que las demás y además va cambiando de altura. Ese es el problema que me he encontrado con mi trapillo según iba avanzando.

Ten en cuenta que para subir de nivel siempre tienes que hacer un punto de cadena, es decir, comenzamos la labor con una cadena de 15 puntos, más un punto de cadena más (este punto es el de subida). La segunda vuelta la empiezas en el segundo punto de la cadena desde la aguja del ganchillo, con puntos bajos. Acabas los 15 puntos bajos, haces un punto de cadena (punto de subida), giras la labor y haces de nuevo 15 puntos bajos, y así hasta 10 vueltas. Esto te permitirá que quede como un rectángulo perfecto y que no se deforme la base.

Ahora toca subir el cestillo. Hacemos una cadena y ponemos nuestro marcador en ella, ya que esta labor no va en espiral. Hacemos una vuelta más de los 15 puntos a punto bajo y seguimos por los laterales del trapillo, en realidad deberías tener unos 50 puntos al final de la primera vuelta (30 de las dos bases + 20 de los dos laterales). Al final de esos 50 puntos hay que hacer un punto deslizado en el punto que tenemos el marcador y ¡ya hemos completado nuestra primera vuelta o nivel!

Ten cuidado de no hacer puntos de más porque entonces la cesta no sube recta y queda abombada y no tan bonita.

Yo he hecho 10 vueltas más, era la altura que necesitaba y la he hecho con asas, así que en la vuelta 9, en los laterales, donde tengo 10 puntos, he hecho la siguiente secuencia: 3 puntos bajos, 4 cadenas, 3 puntos bajos. Cuando he hecho las cadenas me he saltado esos cuatro puntos de la vuelta anterior, no los he trabajado y así que queda un hueco, que será mi asa.

En la vuelta 10 la he hecho entera de puntos bajos así que he hecho 4 puntos bajos en la cadena de cuatro de la vuelta anterior y he rematado mi labor.
¡Acabé!


No se tarda mucho en hacer esta cesta, en una tarde está más que lista.

Espero que os haya gustado este post y que os entren unas ganas irresistibles de hacer cestas de trapillo. Estas cestas son también un regalo muy bonito y personal. Yo la he hecho de un solo color y sin adornos, pero las posibilidades son infinitas, lo importante es saber cómo hacerla y ahora ¡que empiece a trabajar la imaginación!

Ya nos contáis la experiencia.
¡Nos vemos!


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